Cada persona puede tener distintos síntomas corporales:
- Sensación de hormigueo corporal.
- Dolor articular corporal.
- Descompensación en la temperatura corporal, mucho frío o mucho calor o estados mixtos frío-calor.
- Hiper-sensibilidad en la piel.
- Sensación de mucho sueño y a la vez no poder conciliar el sueño nocturno.
- Ritmo cardiaco elevado.
- Posibles patologías articulares al realizar esfuerzos: esguinces, tendinitis, bursitis. (Ver Apartado Preguntas Frecuentes).
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